martes, 1 de abril de 2014

Encuéntrame en el Cupcake Café de Jenny Colgan



“Encuéntrame en el Cupcake Café” llegó a mis manos como regalo de cumpleaños. Mi marido me lo dio y me dijo: “Lo vi y me pareció que es ideal para vos”. No se equivocó. El libro era para mí. Parecía estar inspirado en mí. Lo leí en un momento de cambios en mi vida, parecidos a los que le tocan vivir a la protagonista, por lo que lo disfrute de “otra manera”.
El libro cuenta la historia de Issy Randall, una joven de 31 años empleada de una inmobiliaria (en la que su novio es el jefe) que, de repente, se queda sin trabajo.
Enojada con su ex novio y jefe, a quien nunca le importó nada más que el dinero, Issy decide abrir una pastelería en un local de una callecita muy poco transitada, pero que ella siempre miraba con cariño.
La protagonista, criada por su abuelo (un personaje muy importante en la trama y responsable de endulzar el libro) se juega a todo o nada para poner en funcionamiento su negocio. Sin ningún tipo de experiencia en llevar un emprendimiento así adelante, decide pedir un préstamo en el banco. Es allí donde conoce a Austin…
Austin es un protagonista único. Lejos de ser el Adonis musculoso y bien dotado que todas estamos acostumbradas a encontrar en los libros, éste muchacho es un hombre total y completamente normal. Cualquier hijo de vecino. Un trabajador común que no pilotea aviones ni es dueño de ninguna mega empresa internacional.
Alto, desgarbado y, a veces, un poco despeinado, tiene una belleza distinta que va conquistando de a poco a Issy y terminan formando una pareja perfecta.
En la novela no faltan personajes geniales a los que se les toma mucho cariño. Pearl, madre soltera y mano derecha de Issy; Helena, la mejor amiga, con divertidísimas frases ácidas y picantes; Caroline, en principio competencia pero más tarde empleada, por momentos roba protagonismo cuando habla de su vida ya no tan acomodada y de su ex marido. (Imperdibles las charlas entre Pearl y Caroline!!!) Y los infaltables personajes “chiquitos” que otorgan la cuota justa de chusmerío de barrio que se da dentro de la pastelería.
Lo más simpático y fuera de lo común en este libro son las recetas que van apareciendo entre sus páginas, que son las que le envía el abuelo Joe a Issy. Recetas reales (que además fueron probadas por la autora, según sus palabras) que no tienen desperdicio y que según el estado de ánimo que se tenga al cocinar llevan más o menos ingredientes. Genial! Los procedimientos de las mismas son lo más divertido del libro. En algunas no podía parar de reirme. Pero aunque no lo parezcan, son en serio. Habrá que probarlas!!!
Situaciones insólitas, vecinos algo raros, negocios que prosperan y otros que quedan truncos, ex novios algo complicados y muchos pero muchos cupcakes, son el condimento ideal en esta hermosa historia de amor. Pero no tanto de amor entre los protagonistas, sino de amor entre una persona y su sueño. Ese amor por la repostería que nació con Issy, fue creciendo de la mano de su abuelo y terminó por convertirse en su dulce trabajo. El gran trabajo de endulzarle la vida a la gente, nada más ni nada menos.
De lectura fácil y rápida es un libro fresco sin ninguna complicación ni vuelta de tuerca rebuscada. Divertido y distinto, pero con un final realmente emotivo que me hizo derramar algunas lágrimas. Por esto y mucho más es que le doy, no 10 sino 20 florcitas!!! (Porque hasta el prólogo me hizo reír mucho).

No hay comentarios:

Publicar un comentario